sobre la Duración
Signo del Carácter, de lo que dura en el tiempo. Se tiene capacidad para ser resistente, y eso es lo que se pide aquí. Ser duradero y constante. Hay (o debe haber) humildad y movimiento, avance en un sentido. Hay ventaja en tener una meta, un propósito. Todo se mueve y muta, es decir, se detiene y luego vuelve a avanzar, sube y baja, va a más y a menos. Hay que mantenerse despierto y saber que todo es así.
También es signo del Matrimonio (como institución social que perdura a través del tiempo), de las relaciones matrimoniales, de las uniones permanentes, de larga duración, fundamentadas adecuadamente. Una sociedad fuerte, ordenada y pacífica, tiene como base una familia fuerte, ordenada y pacífica; que a su vez hunde sus raíces en una fuerte y correcta relación entre marido y mujer (Carol K. Anthony). Si el hexagrama 31 representaba el “cortejo”, la relación entre marido y esposa; aquí se representa el matrimonio respecto a la continuidad en la observancia de sus respectivos deberes. El centro de la familia se simboliza por la esposa (que aquí representa tanto lo masculino como lo femenino, o la relación o situación dada) perseverante.
Ahora, aquí, se pide que se permanezca en la posición y/o situación que se ocupa, sin intentar cambiar, pues se está en armonía con el proceso que sigue, que debe seguir, en el asunto consultado. Durante los momentos de desafío cuando las condiciones han cambiado, dudamos sobre la actitud a seguir, cautelosos y reservados o relajados y abiertos. Heng nos aconseja que sigamos como si nada hubiera cambiado, manteniendo nuestros principios y sin dejarnos impresionar por los cambios que se vaya produciendo. Si la situación mejora, evitamos entusiasmarnos; si empeora tomamos el retroceso como inevitable en el proceso de la vida.
Perseverar en la órbita correcta, en medio del cambio, he ahí el secreto de la duración del universo. Perseverar en la órbita conduce a la meta; pero la órbita es circular, cíclica, a cada fin sucede un nuevo comienzo. Movimiento y reposo se engendran mutuamente, este es el ritmo del acontecer.
La Duración simboliza el movimiento de un todo bien organizado y acabado en sí mismo, cada terminación es seguida por un nuevo comienzo. Ejemplo de ello es la respiración: la inspiración del aliento (movimiento dirigido hacia adentro), la sístole, la concentración; es seguida por un movimiento dirigido hacia fuera, la espiración, la diástole, la expansión. Así las cuatro estaciones, los astros… siguen esa rigurosa ley. Así, el noble, el ser humano, encuentra en su camino un sentido duradero. Reconociendo aquello por lo cual las cosas y seres perduran, puede conocerse también su naturaleza, su modo de ser.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada