sobre el Influjo

El ideograma Hsien se diferencia de Kan= estimular, en el hecho de que no incluye, como este último, el grafismo “corazón”. Se trata, pues, en Hsien de influjo involuntario, inconsciente, no intencionado. Se trata de relaciones objetivas; y no de vínculos subjetivos. Hsien significa “en general”, “corrientemente”, “universal”. Y en sentido figurado: “influir”, “incitar”.
Se dice que la primera parte del libro de I Ching se inicia con el hexagrama 1, El Cielo y con el hexagrama 2, La Tierra (fundamento de todo lo que existe); mientras que la segunda parte se inicia con el Influjo, hexagrama 31 y la Duración, hexagrama 32 (fundamento de las relaciones sociales)
La disposición de los trigramas componentes, en este signo, es beneficiosa. Así, refleja que la firmeza (sinceridad) de Ken atrae a otros, Tui, que responden con simpatía. Por ello se habla de impresión/es, de influjo entre sexos (…tomar una muchacha trae ventura) Si la influencia se efectúa dentro de lo correcto, todo irá bien; si no es correcta, puede surgir la zalamería, la seducción, lo bajo. Quietud interior (Ken), junto a la alegría exterior (Tui), así no se excede la alegría. Se domina, se controla, se muestra consideración.
Para comprender a los demás hay que “sentirlos”, tener el oído interno afinado para captar las sugerencias que nos lleguen, y embeberse (como hace la montaña con el lago) de ellos. De esa forma, se obtiene un conocimiento profundo y real.
Esta atracción por lo afín es una ley de la naturaleza. Cielo y Tierra se atraen. Todo procede del estímulo entre Cielo y Tierra y por ello son creadas todas las cosas vivientes. Pero atracción correcta no es seducción, El Sabio estimula, atrae el corazón de los hombres. Por las atracciones que ejerce un ser, puede reconocerse su naturaleza.