sobre la Fuerza Domesticadora de lo Grande

La Fuerza Domesticadora de lo Grande… se refiere al efecto causado (en el hexagrama 11), por la entrada de una línea fuerte arriba (la sexta) Se acumula firmeza, fuerza, grandeza, verdad, gloria, brillo, brillantez. Saber controlar, domesticar esa fuerza activa es lo que aquí se trata. Este es un tiempo de acumulación de fuerza, tanto en la quietud, como en la acción, pues la entrada de lo yang, (como sucedía en el hexagrama 25), no contradice la Voluntad de Dios; sino que, más bien, tal como la cima de una alta montaña se eleva hacia el firmamento, así el sexto trazo de esta imagen alcanza el camino del Cielo, porque es el último y el más alto del trigrama Ken, y además tiene el mismo carácter yang que tiene el Cielo, de modo que cubre la imagen de forma protectora.
Es propicia la perseverancia… significa que uno debe mantenerse con persistencia en esta actitud ahora, y para ello debe consultar o no, según se le aconseje. Es cuestión de no desafiar a las circunstancias presentes inoportunamente. El Maestro enseña y pide que se estudie el estado del asunto, lo yin, lo yang, y la clase de acontecimientos que forman parte de la situación.
Trae ventura no comer en casa… significa que el sexto trazo concuerda con la Voluntad del Cielo y, estando protegido, es estimulado a actuar, a “salir de casa” (salir de Ken); o sea es aconsejado a actuar, porque el tiempo de la domesticación (retención, fertilización) ya llegado al final de un período para él, y posee la fuerza y la posición privilegiada para moverse. Los efectos acumulados serán grandes
Es propicio atravesar las grandes aguas… significa que, prestando atención a los presagios, se lograrán superar las situaciones, obstáculos, de una forma correcta, o bien en la acción; o bien en la quietud, pues muchas veces la clave del éxito futuro y de la superación de los problemas consiste en no actuar todavía, aunque se tenga una meta o propósito.
En resumen, y estando la Voluntad del Cielo predominante en lo interior, puede afirmarse que la entrada por arriba de lo fuerte es “la causa”, y que los “efectos” son las acumulaciones del influjo espiritual y de la capacidad personal del consultante. El medio de cultivo de tales efectos, donde echarán raíces y extraerán la energía para desarrollarse, son: el recogimiento y la concentración, por un lado; y por otro, la quietud, o la actividad, pero sólo cuando ésta haya sido ordenada y regulada por la Voluntad Divina. Así, uno podrá sostenerse y sostener firmemente, acumulará la fuerza (creatividad, poder) por medio de la sedimentación, y producirá las condiciones propicias para trabajar (acción) y cosechar (frutos) más adelante. Por todo lo cual, ya se anticipan las nociones de nutrirse y de nutrir a otros, de las que se tratará en el próximo hexagrama nº 27, Las Comisuras de la Boca (La Nutrición). Así que las sedimentaciones producidas en este hexagrama 26 van preparando y fertilizando el terreno para el futuro, aunque sea inmediato.