sobre el Retorno

El signo se identifica con el ideograma o carácter chino Fu (paso y desandar un camino) que significa:
“caminar volviendo al punto de partida”.
Salida y entrada sin falla… (o caminar en correspondencia con el tiempo), significa que, cuando hay que salir, se debe salir, emerger, brotar, etc; y cuando hay que entrar; se debe pues entrar, penetrar en el interior (de la casa, de uno mismo). De este modo no se produce daño alguno. Llegan amigos sin tacha... se refiere a la entrada de la línea yang por abajo después de haberse alejado por arriba en el hexagrama 23. Va y viene el camino…, significa que esa es la forma de manifestarse el destino de todas las cosas y de todos los seres. Al séptimo día llega el retorno…, indica que, tras el hexagrama 23 vienen las seis líneas yin del hexagrama 2, y que a la séptima mutación entra el trazo fuerte por abajo empezando a formar el hexagrama 24; de ahí que…. llega el retorno de lo yang después de la separación o desintegración, entre cuyo intervalo se encuentran los seis trazos del hexagrama 2. Como el movimiento se está iniciando desde abajo, es seguro que llegarán más líneas fuertes en un nuevo hexagrama, después de los seis que contiene este. Por eso… es propicio tener a donde ir.
Todas estas sentencias sirven para comparar el opuesto sentido del tiempo entre el hexagrama 23 y 24. Por eso al final se añade, en el primero,…no es propicio ir a parte alguna; y, en el segundo,…es propicio tener a donde ir. Porque allí, (en el 23) en casi todas las circunstancias era aconsejable, o bien no actuar o bien hacerlo en condiciones desfavorables; mientras que aquí (en el 24) será más favorable actuar, o quizá no actuar, pero en medio de situaciones más benéficas, ya que se está en proceso de incrementar lo luminoso.
El Dictamen recoge frases que simbolizan la observación de los ciclos de los tiempos, en los movimientos, en los altibajos del camino, sus idas y retornos. Simbólicamente, todos los movimientos se realizan en seis etapas. La séptima trae el retorno. Así, cuando han pasado seis meses después de un solsticio, y comienza el séptimo mes; llega el otro solsticio. (2l-24 Junio y Diciembre). Una fuerza luminosa es el principio del Cielo y de la Tierra. Su movimiento es cíclico, la vida resurge y desaparece. Lo viejo pasa, llega lo nuevo (lo yang vuelve a crecer). Y esto, ambas cosas, corresponden al tiempo, es decir, a la lógica del movimiento universal y cíclico de todo lo que existe. El camino se cierra sobre sí mismo, y no hace falta precipitarse. Todo llega a su tiempo. Tal es el sentido del Cielo y de la Tierra. Empezando a crecer lo yang, se promete éxito si el consultante sigue los presagios que se le dan, pues las consecuencias de su conducta alcanzarán un sentido semejante a los efectos que logra la Tierra dejándose guiar por la fuerza que le imprime su movimiento. Tales efectos se manifiestan visiblemente en el crecimiento (acción) y mengua (no acción) de la luz y la sombra. Y del mismo modo, por analogía, ventura y desventura son las consecuencias visibles del movimiento del destino; yang y yin lo son del movimiento del Tao; lo bueno y lo malo son los efectos visibles del acercamiento o alejamiento de la Voluntad de Dios.
El camino de lo yang va y viene, sube y baja. Luego, lo yin se somete a la misma Ley (ver, por ejemplo, el hexagrama 44, donde comienza a entrar lo yin, y que por tanto es el hexagrama opuesto de verdad a este 24)
En el mundo vegetal se percibe la misma Ley. Una planta brota de la tierra (el trigrama Chen simboliza un movimiento que se abre paso desde el interior de la tierra, representada por el trigrama K´un). Al principio, el tallo emergente es tierno y muy delicado. Requiere protección y cuidado. Aquí está el ejemplo que necesita el consultante. Su asunto es la nueva planta naciente, debe abrirse paso y crecer (actuar), pero con el cuidado adecuado. Luego, más adelante, conforme vaya acercándose a la luz (a lo bueno), dará sus frutos, y conseguirá lo que desea de acuerdo a su capacidad llegando al final de su desarrollo. La planta que nació seguro que proviene de otros frutos anteriores. Así que, la Ley se cumple. Los nuevos que se obtengan serán en el futuro la base de otros, pero tendrán que caer a tierra (volver al punto de partida), decrecer y pasar por una etapa considerada “desventurada”. Siempre sucede así. Hay que cuidar de ese asunto tanto, que hasta es necesario no consultar ahora sobre ello. Esa es la manera de protegerlo con delicadeza, precaución y cierta reserva.
Así podemos concluir este comentario observando que es tiempo de que entre la fuerza y el vigor; pero débilmente, por ello hay que cuidarla. Y aunque hay libertad para moverse, conviene conducirse cuidadosamente para fomentar el buen desarrollo del fruto. Darse un tiempo (siete días) para tener más fuerza, más aspectos favorables. Falta asegurarse, sobre todo con ciertas mutaciones. Y estas pequeñas demoras (hay veces que es bueno apartarse momentáneamente del caos externo) servirán precisamente para asegurarse el éxito.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola amigo afines, hace ya un mes que no puedo accesar al foro de e.ching... sabes tú lo que ha pasado allí? Es una lástima, ya que muchos compartíamos consultas y conocimientos valiosos como los que aportas.

Ojalá haya noticias pronto.. un abrazo y mil bendiciones.

David Gibran Luna

ichingyafines dijo...

Hola, puedes visitar el sitio que ha creado Luis Andrade:
http://www.yitoons.com/foro/index.php

Cordiales saludos.

Interpretando al I Ching dijo...

Por cómo ha sido mi vida, llena de idas y venidas, siempre me identifico tanto con el Retorno como con el Andariego, y cuando me salen respecto a algo concreto, me pierdo en divagaciones generales acerca del sentido de mi existencia... tal vez eso era lo que necesitaba en esos momentos, contemplar lo circunstancial en el marco del gran trayecto.
Saludos